En un hecho inédito en la historia, este pasado 25 de abril se realizó el primer transporte aéreo de un órgano para trasplante mediante un dron. Esto fue realizado por investigadores de la Universidad de Maryland en Estados Unidos, quienes construyeron un vehículo especial para el cometido, el cual funcionó sin mayor inconviente, todo con el fin de encontrar vías alternativas de transporte y que posiblemente puedan ser más rápidas y eficazes.

Se trata de un dron especialmente fabricado para la ocasión, el cual poseía materiales de lectura sobre el órgano transportado -un riñón- para mantenerlo en óptimo estado durante el viaje, así como baterías y propulsores de reserva, y un paracaídas en caso de emergencia. El vehículo fue puesto a prueba previamente a lo largo de 700 horas en 44 viajes.

Los profesionales médicos de la zona alaban la iniciativa, pues de reducir los tiempos de transporte, la implementación masiva de sistemas de esta clase podrían añadir más variedades de órganos para transplantar en medicina (aquellos que son viables por menos tiempo para su traspaso) e incluso añadir hasta 2.500 riñones de donantes por año.

Con el vuelo siendo un éxito, el riñón donado fue recibido por Trina Glipsy, una asistente de enfermería de 44 años que ha vivido los últimos años con tratamiento de diálisis.

A pesar de los resultados positivos de esta prueba única en el mundo, se desconoce exactamente cuanto tiempo tomó el viaje de 3 kilometros de distancia como para compararlo a transportes tradicionales. Sin embargo, marca un gran precedente en ofrecer nuevos vehículos y alternativas para el transporte de material delicado y vital.

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