Cada vez más los drones se van utilizando en diversos campos, así como a medida que avanza el tiempo y mejoran las tecnologías, estos van adaptando nuevas características, al nivel de llegar como los smartphones a ser más pequeños y poderosos. Con ello en mente la compañía FLIR presentó a mediados de 2018 su más reciente “juguete”, un dron de bolsillo con altas capacidades para la milicia.

Se trata del FLIR Black Hornet, un vehículo tan minúsculo que algunos se atreven a ni siquiera llamarlo un dron, ya más como un “sensor móvil”. Este “avispón negro” es tan pequeño como un colibrí. Tiene 166 milímetros de largo, pesa menos de 33 gramos, incluye tres cámaras (con sensores de calor) y con reconocimiento auditivo incluido, puede manejarse por 25 minutos en el aire a 1.6 Kms de distancia, y la información nunca se mantiene en él, todo va directamente a quien tenga el mando.

Si bien su primer modelo “comercial” (aún no disponible para público general pero si para otros ejércitos) se lanzó hace solo unas semanas, las fuerzas especiales británicas llevan utilizando el pequeño dron desde el 2013, y ahora comenzará a ser utilizado por más milicias alrededor del mundo, principalmente para labores de reconocimiento de terreno y hasta potencial espionaje, todo sin miedo a pérdidas, ya que si se captura el vehículo, este no contendrá nada de información en su interior.

Solo uno de estos dispositivos tiene un valor de unos 40.000 dólares, unos 26 millones y medio de pesos chilenos, de los cuales el Ministerio de Defensa Británico ha anunciado que adquirirá unos 160.

Fuente: Galandrones