Uno de los principales problemas modernos a los cuales se verán expuestos los agricultores de hoy y mañana es el inevitable calentamiento global. Muchos de los cultivos de toda clase estarán en serios aprietos cuando las cosas empeoren, dentro de quienes se verán más afectados se encuentran los productores de arándanos.

Massachusetts es la principal región productora de arándanos en los Estados Unidos, y año enfrentan una problemática en común: el frío y su consecuente escarcha. No solo los agricultores necesitan cuidar de sus plantaciones, sus sistemas de regadío no pueden verse congelados o mal funcionando al respecto.

Aquí es donde entran las tecnologías como los drones a salvar de cierto modo a las personas, ya que gracias a los drones, les es posible ver desde los aires de manera rápida y precisa que partes del sistema de regadío puede verse afectado por la escarcha y no estar funcionando, ello para actuar rápidamente y repararlos.

Adaptarse en el camino

Keith Mann, productor de Massachusetts, comenta al medio The Verge lo importante que es adaptarse a las nuevas tecnologías, como en el uso mencionado previamente, sino además a valorar la importancia de poder recabar toda la mayor cantidad de información sobre los predios y plantaciones para poder realizar un buen trabajo e incluso adelantarse a posible situaciones indeseadas, “Parte de la solución es optimizar las granjas lo mayor posible”.

Entre los datos recolectados, se mide la temperatura y el uso de aguas de riego, ello para optimizar su sistema de irrigación. Gracias a esto, Mann a podido reducir a la mitad los daños que la escarcha produce en sus arándanos.

Competencia al alcance

Siguiendo en Massachusetts, otro de los focos que se analizan son la competencia entre productores, pero una que pueda mantenerse a costo bajo los efectos rampantes del calentamiento global.

Esto tiene aún mas peso cuando se toma en cuenta la costosa inversión inicial que conlleva la adquisición de un dron. Si bien una vez adquirido se pueden ver los resultados con creces, en un principio su coste puede asustar hasta al más pudiente.

He ahí donde el apoyo de la comunidad y la prestación de servicios también entran en juego, cumpliendo un rol fundamental en la continúa producción de los arándanos, donde productores que probablemente hace no mucho no tenían acceso a estas tecnologías, ahora pueden hacerlo. Uno de sus principales usos es la medición de humedad de terrenos para plantaciones.

Combatir hacia el futuro

Nicholi Vorsa, director del Centro de Extensión y Análisis de Berries y Cranberries Philip E. Marucci de New Jersey, ha mencionado que gracias al uso de las tecnologías como drones y recopilación de datos, a futuro será posible crear nuevas especies y variedades de arándanos, las cuales con algo de suerte serán capaces de soportas altas temperaturas -para su producción en diversas épocas del año- e incluso con mayor resistencia a pesticidas. Considerando que la variedad Stevens de arándano, la cual se adaptó sumamente bien al clima para la época en la cual se lanzó, 1950, se espera que ocurra lo mismo con nuevos arándanos en el presente y futuro.